viernes, 2 de septiembre de 2011
Keane apuntando al éxito
El trío de Sussex, Inglaterra, más conocido como Keane, surgió de la alianza tripartita entre el pianista Tim Rice-Oxley, el vocalista Tom Chaplin y el baterista Richard Hughes a comienzos del año 1999.
Las madres de Tim y Tom se conocieron en el hospital cuando ambas dieron a luz el mismo día a sus hijos Tom y al hermano menor de Tim, también llamado Tom. Desde toda la vida, siempre hubo un lazo de amistad muy fuerte entre ambas familias.
De chicos, Richard y Tim se llevaban como perro y gato, hasta que en una ocasión, a la salida de la escuela, Tim le dio a Richard una golpiza. Curiosamente, a partir de ese entonces, se volvieron mejores amigos.
Tim Rice-Oxley aprendió a tocar el piano a una joven edad, aunque siempre estuvo más involucrado con los deportes ya que la teoría clásica del piano le parecía bastante tediosa.
Los tres asistieron a la escuela internado Tonbridge en Kent.
En 1998, Tim se ofreció a darle clases privadas de piano a Tom, quien buscaba el perfecto acompañamiento para su técnica vocal. En esas reuniones, se percataron de su gran química musical, por lo que Tim le propuso a Tom formar parte del proyecto en el que participaba con Richard en la batería y con Dominc Scott en la guitarra para que tomara el rol de vocalista.
Juntos editaron un par de simples para el año 2001, breve tiempo antes de que el guitarrista Scott decidiera abrirse del proyecto para asistir a la universidad de Ciencias Económicas.
El cuarteto se convirtió en trío y se jactó de no precisar de guitarras para seguir adelante como banda. La premisa de Keane, nombre que extrajeron del apellido de Cherry Keane, una señora que servía el té en la escuela Tonbridge, sería seguir el rumbo sin el sustancial instrumento de seis cuerdas, direccionando la atención, mayormente, al piano y a las voces.
En 2004 editan su primer disco bajo el sello de Island Records, Hopes and Fears, con gran éxito en el Reino Unido y el resto del globo, posicionándolos directamente en el número 1 de los charts mundiales y, según registros, es el decimosexto disco más vendido en el Reino Unido.
Hopes and fears, producido por el músico e ingeniero Andy Green (KT Tunstall, Scouting For Girls), es un disco sólido de fino brit pop que, fundamentalmente, aborda las clásicas problemáticas de las relaciones humanas y sentimentales. Melódicamente poderoso a pesar de no contar con ningún tipo de guitarras, en este álbum es ostensible algo de idiosincrasia revolucionaria. La combinación de la percusión de Hughes, tan refinadamente inglesa, que dirige el tráfico de esta pieza de doce canciones yuxtapuestas a los pianos ubicuos y envolventes del endemoniado pianista loco Rice-Oxley y los falsetes cálidos en mil matices de Chaplin, proveen de una excelsa comunión de sonidos originalmente fieles al género.
Un celebérrimo debut, no muchos consiguen una iniciación con tan notable recibimiento como la de este trío, extenuado de tanta comparación con Coldplay, que, bajo objetivo discernimiento, es inexistente.
El primer corte Somewhere Only We Know, es una melodía dulce y melancólica, con líricas referentes a la simplicidad de la vida y a la desconexión entre ella y el hombre, no permitiéndonos conectarnos con nuestra verdadera esencia: “Oh, simple thing, where have you gone? I’m getting old and I need something to rely on.”
Everybody’s changing, una agradable y relajada canción acerca de esa sensación consabida de, cada día, diferenciarnos más de los demás, volviéndonos foráneos y lejanos a toda aceptación de nuestra propia evolución personal: “So little time. Try to understand that I’m trying to make a move just to stay in the game. I try to stay awake and remember my name, but everybody’s changing and I don’t feel the same.”
Bedshaped probablemente sea la canción más angustiante de Keane. El último corte y track del disco, con líricas que hacen mención a una lacerante separación. La voz acongojante de Tom se disuelve con el resto de los instrumentos, mientras le canta a ella que en algún futuro, quizás no tan lejano, ella volverá arrepentida:“You’ll follow me back with the sun in your eyes and on your own, Bedshaped and legs of stone.”
En el 2006 nos sorprenden con Under The Iron Sea, nuevamente producido por Andy Green y Keane. Este álbum nos demuestra un flanco mucho más oscuro y osado e incorpora sonidos de pianos electrónicos (CP70) que intentan suplantar la ausencia, aún vigente, de las guitarras. Corre a un lado esa homogeneidad sonora que posee Hopes and fears para volverse mucho más variado, taciturno e introspectivo, permitiéndonos ver a una banda que intenta con gran esfuerzo encontrar la paz y mantenerse en un adecuado equilibrio.
Pueden ser percibidas todas las influencias de la banda: U2, Manic Street Preachers, Radiohead, entre otras, aunque Keane ha demostrado con creces que es una banda que posee su propia identidad.
Temáticamente, pretenden hurgar mucho más en cuestiones mundanas como la frustración, las peleas, la amistad y otras sustancias más. La misma banda mencionó que este disco hace fuerte referencia a una generación joven llena de incertidumbre y agobio.
Rice-Oxley mencionó: “En las canciones hemos creado una especie de siniestro cuento de hadas desventurado, un sentimiento de confusión y aletargamiento representado por un oscuro lugar que se encuentra debajo de un impenetrable mar de hierro”.
El momento de gestación de este disco no exhibía a un grupo consolidado o fortalecido. La banda lidiaba con los problemas de alcoholismo y de drogas de Chaplin debido a toda la vorágine, esa tolvanera, a la que se habían sometido luego de toda la presión, las giras de Hopes and fears y la repentina fama. Chaplin terminó internándose en la célebre clínica The Priory para una rehabilitación, suspendiendo así todas las giras fechadas de promoción del disco.
Is it any wonder, el primer corte del álbum, estuvo muy bien posicionado en todos los charts mundiales. Aquí se nota cierto carácter más eléctrico y up beat al que nos tenían acostumbrados. La letra hace referencia a ese estado de inseguridad y desasosiego: “Sometimes it’s hard to know where I stand; it’s hard to know where I am. Well, maybe it’s a puzzle I don’t understand.”
En Crystal Ball puede notarse mediante su prosa que la banda podía estar inmersa en cierto estado de ofuscación:“Who is the man I see, where I’m supposed to be? I lost my heart, I buried it too deep under the iron sea.”
Afortunadamente, vencidas las adicciones, un nuevo y renovado Chaplin retornó a Keane. El comentó al respecto: “Casi lo perdemos todo por completo. Podríamos haber ido por caminos diferentes en aquella instancia. Fue un gran desafío para mí y para la banda. Nada te prepara para todo lo que conlleva estar en una banda exitosa. Me resultó muy duro reconciliarme con la fama y la celebridad. No me uní a una banda para ser famoso y tener miles de chicas. Lo hice para estar de pie cantando y sintiendo esa mágica vibra que conecta a la banda con el público.”
Richard Hughes también hizo mención del tema: “El grupo se estaba desmoronando y eso fue, en parte, debido a los serios problemas de Tom. Últimamente, nuestra amistad está más sólida que nunca y es lo que nos permite sobrevivir. Éramos amigos mucho antes de estar en la banda.”
En el año 2008 lanzan el tercero de sus discos, Perfect Symmetry, disco que cuenta con la producción de Stuart Price, (quien trabajó con artistas como Madonna, The Killers, Pet Shop Boys, entre otros) y de Jon Brion, (Fiona Apple, Dido, Sean Lennon,etc).
En este álbum incorporan bajista/ percusionista, Jesse Quin, quien aporta un nuevo sonido a la banda y levanta la mano como cuarto integrante de la formación.
En Perfect Symmetry está a simple vista la gran evolución musical de Keane, que se anima a dar un paso más dramático.
A nivel personal, se los nota más relajados, más sabios y entusiasmados.
Lidian con las problemáticas de la vida moderna, toda la tecnología y los desafíos.
La madurez, tanto escénica como vocal, de Chaplin ha quedado puesta en evidencia. Descollado estudiante de la escuela de Bono Vox, la voz de Chaplin se balancea ahora con una sensualidad predominante y una técnica mucho más amplia a la que nos tenía acostumbrados.
Aquí intentan inspeccionar y experimentar, sin miedo a correr riesgo alguno, con los viejos sonidos retro/análogos ochentosos (sintetizadores y percusiones), pero lo hacen con astucia y audacia y coquetean con apetente gracia, aportándole cierto giro innovador al asunto.
La producción es puntillosa y de remarcada calidad. Q Magazine nombró a este disco como el mejor de año 2008.
En cuanto a Perfect Symmetry, Tim comentó: “Todos crecimos escuchando a bandas que cambiaban radicalmente de un disco al otro. Observen a The Beatles, Bowie, U2 y Talking Heads. Ellos siempre intentaban probar algo nuevo.”
Spiralling es totalmente desemejante a cualquier lanzamiento previo de Keane. Funky y dance, entretenida y seductora.
The lovers are losing, una perfecta melodía vocal algo hippie y pacifista y Chaplin se gana todas las reverencias.
Perfect Symmetry, una canción épica, que podría haber interpretado el mismísimo Bono, acerca de encontrar el equilibrio y de hallar el verdadero significado de la vida, especialmente, sobre la religión misma y las diferentes perspectivas en torno a la muerte. Touché: “Who are you, what are you fighting for? Holy truth, brother I chose this mortal life lived in perfect symmetry. And maybe you find life is unkind and over so soon. There is no golden gate. There’s no heaven waiting for you.”
En el año 2010, los muchachos lanzan el EP con ocho temas sobrantes de Perfect Symmetry, Night Train.
En Night Train mantienen la misma vibra de PS y se animan, hasta, a incluir un rap, cortesía del rapero canadiense K’naan en la canción Stop for a minute.
Se destacan Back in time, Clear skies, Your love.
Keane se presentó dos veces en Buenos Aires, en el año 2007 bajo el marco del Quilmes Rock y en 2009 en el Club Ciudad ante 25.000 personas, donde Tom sorprendió al público al grito de: “This city fucking rocks”.
Se puede encontrar vía Youtube, de hecho, un video de Tom tocando The Lovers Are Losing en Plaza de Mayo… tan loco como pueda sonar.
Actualmente, Keane se encuentra en el estudio preparando el que será su cuarto disco.
Definitivamente, a lo largo del camino, de las adicciones, los miedos, de la tan nombrada vorágine, Keane encontró un camino directo a la madurez tanto individual como musical y podemos añadir que, finalmente, se hallan en perfecta forma y simetría y están peleando por mucho más.
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